Resturante Horcher, punto de encuentro de la élite nazi en Madrid

Complemento a la visita que realizo sobre los nazis en Madrid.

El jueves 18 de noviembre de 1943 fue la fecha de un gran evento festivo para todos los altos rangos nazis en Madrid. La ocasión no era una celebración de alguna inesperada victoria militar ni el cumpleaños del Führer, sino algo que afectó directamente a la jerarquía nazi en la capital. Pues aquel día el casi mítico restaurante berlinés, Horcher, abría sus puertas en la calle Alfonso XII, número 6, para dar la bienvenida a una multitud uniformada que blandía múltiples esvásticas así como a seguidores de la Falange y a sus admirados simpatizantes españoles. Es posible que estuvieran perdiendo la guerra, pero al menos los nazis presentes en Madrid ahora podrían festejar acontecimientos importantes con estilo. De la noche a la mañana, el restaurante se convirtió en un imán para todos los miembros del Partido de cierta relevancia que residían en la capital.

El Horcher original databa de 1904 cuando Gustav Horcher abrió un restaurante en la Martin Lutherstrasse, 21 en Berlín. Este establecimiento se convirtió pronto en uno de los restaurantes más distinguidos de la capital alemana, siendo lugar de reunión para comensales sibaritas que apreciaban los entornos lujosos, la excelente comida y un impecable servicio. Tras la muerte de Gustav, el restaurante pasó a manos del hijo del fundador, Otto Horcher. Ya antes del advenimiento del Tercer Reich, el Horcher de Berlín se había convertido en la meca de los líderes nazis. Cada día las mesas estaban atiborradas de oficiales con camisas negras y marrones, trajeados líderes de la industria alemana e influyentes políticos, muchos de los cuales ya estaban urdiendo planes para el resurgimiento de una Alemania que dominara el mundo, mientras degustaban un suculento plato de carne de venado.

Local de Berlín

Después de que Hitler fuera designado canciller en 1933, el Horcher se volvió todavía más icónico para los líderes del Partido. No en vano en sus memorias, el jefe de la SD, Walter Schellenberg, menciona que cierto día de 1941 Canaris, lider de la Abwehr (inteligencia alemana) en Madrid lo invitó a almorzar en el local junto con Reinhard Heydrich, y «Gestapo» Müller. El cliente más famoso del Horcher era Hermann Goering, que se codeaba con el propietario del restaurante.

Anuncios

 A medida que las tropas nazis invadían la mayor parte de Europa desfilando con su característico paso de ganso, Otto Horcher iba al paso de los conquistadores haciéndose con prestigiosos restaurantes en algunos de los países derrotados. El primero de tales locales fue el restaurante Zu Den Drei Husaren de Viena en marzo de 1938. Este restaurante húngaro, que estaba considerado el non plus ultra de una gastronomía epicúrea, era propiedad del conde Paul Pálffy y estaba habilitado en un antiguo convento. Después, en 1938, incluso Horcher abrió un restaurante en el edificio Burlington Gardens 3-5 de Londres, situado en el pudiente barrio de Mayfair, si bien al final de ese mismo año el local tuvo que cerrar. Más éxito tuvo el famoso Maxim’s, situado en la Rue Royale, después de que la Wehrmacht invadiera Francia y entrara en París en 1940, del que Horcher se apoderó al igual que el mítico Tour d’Argent situado en la ribera del Sena. Además de los citados locales de Viena y París, que eran sucursales de su restaurante principal, Horcher fundó clubes para el personal de la Luftwaffe de Goering en Tallin (Estonia), Riga (Letonia), Belgrado (Serbia) y otros dos en Oslo, concebidos especialmente para el uso de los pilotos y oficiales de la Luftwaffe.

Para conseguir una mesa en el Horcher de Berlín en aquellos tiempos embriagadores para los nazis, uno tenía que hacer una reserva con varios días de antelación. El escritor y periodista nazi Hans-Georg von Studnitz recuerda: «La mayoría de mesas estaban ocupadas por burócratas y oficiales. Era el local favorito de la Luftwaffe y de gente de la industria aeronáutica y diplomáticos. Raramente se veía a alguien que fuera de épocas anteriores a la guerra.»

En febrero de 1942, en vista de los bombardeos aliados en el centro de Berlín, Otto Horcher trasladó su establecimiento a una villa situada fuera de la ciudad, cerca del río Havel, en Wannsee. Durante un tiempo el restaurante sobrevivió. Aunque Goering consiguió obtener un breve indulto para que Horcher mantuviera su establecimiento abierto, en el otoño de 1943 estaba claro que no era viable seguir operando el restaurante en Alemania y que lo mejor era reubicarlo en un país neutral y afin al fascismo. Y la elección fue España.

Para satisfacción de Horcher, y dado sus enchufes con los altos rangos de la jerarquía nazi, obtuvo la cooperación y la necesaria financiación de Walter Schellenberg, jefe del Sicherheitsdienst (servicio inteligencia de las SS), quien creía que la apertura de un elegante restaurante nazi en Madrid serviría para proporcionar otra fuente de información para Inteligencia alemana además de dar prestigio a la causa nazi en la capital española, mientras que al mismo tiempo se establecía un punto de encuentro para los oficiales españoles y los altos cargos alemanes que podrían congregarse en el local. El Horcher, de hecho, fue pronto conocido como «los ojos y oídos» de los nazis en la capital española.

Se estimaba que el coste de montar el local en Madrid sería de unos 250.000 francos suizos. Esta suma fue transferida desde Alemania a los diplomáticos nazis en Lisboa, quienes la convirtieron en pesetas en el mercado negro y la transfirieron al Kriminalkommissar de la Gestapo en Madrid, Hans Eugen Mosig, un hombre muy acostumbrado a manipular las transferencias y el blanqueo de dinero para los nazis. La tapadera de Mosig era hacerse pasar por empleado de la Compañía Exportadora de Pieles en la calle Ayala, 10.

Anuncios

No se escatimaron gastos para equipar debidamente el flamante restaurante de Horcher. Se seleccionó una privilegiada y céntrica ubicación para el local frente al parque del Retiro, con una espaciosa sala de comedor y dos amplias salas privadas. Las mesas exhibían el mejor paño de lino y las más exclusivas cubertería y vajilla traídas directamente desde el Reich. Los elementos de decoración y el mobiliario eran tan exquisitos para hacer de la sucursal del Horcher en Madrid el más lujoso restaurante de la capital. Dada la fama de la que venía precedido, el Horcher se convirtió instantáneamente en el lugar de cita predilecto de los altos cargos alemanes y de sus amigos en la ciudad, de la misma forma que lo había sido el de Berlín. La mayor parte de las comensales probablemente no sabían que se habían instalado micrófonos secretos en los comedores para escuchar las conversaciones de los que degustaban platos como carne de venado o goulash, si bien parece improbable que cualquiera que fuera crítico con el Tercer Reich fuera a revelar secretos o expresar sentimientos antinazis en el mismo corazón de la fortaleza enemiga.

Para atender los servicios del nuevo local, Otto Horcher trajo personal nuevo de Alemania, incluyendo a un chef de Berlín, un nutrido contingente de camareros, dos directores, uno de los cuales acabaría abriendo una sucursal de corta vida en Lisboa, y un camión lleno de accesorios para imbuir el local de la justa proporción de brillo y glamour al que estaba acostumbrada su distinguida clientela.

Interior del local de Madrid en la época nazi

No es de extrañar que el Horcher también se volviera el lugar de encuentro predilecto de los falangistas así como del creciente número de nazis que estaba de paso por Madrid en su ruta hacia Argentina. Entre su clientela había periodistas españoles y personajes de la alta sociedad como Victor de la Serna, editor de Informaciones, Mariano Daranas del periódico ABC, José Ignacio Escobar, marqués de las Marismas y director de Acción Española y Época, que era gran amigo de Juan Carlos Goyeneche, enlace de Perón con Berlín en tiempos de guerra, así como el escritor Eugenio d’Ors.

Entre los miembros del contingente fascista se incluían Abel Bonnard, el último ministro de Educación del régimen de Vichy, el exembajador rumano pronazi en Madrid, Radu Ghenea, Manuel Aznar, el futuro embajador español en Buenos Aires, así como el periodista y colaborador del Partido Rexista belga, de ideología fascista, Pierre Daye. Otro invitado frecuente del esplendoroso Horcher era el agente del servicio secreto de las SS, el francés y argentino de nacimiento Charles Lesca. Tanto Daye como Lesca habían sido calificados como criminales de guerra huidos de la justicia y pasaron el final de la guerra ocultos en Madrid. Quien también se dejaba ver por el Horcher para obsequiarse con una suculenta comida era el capitán de la SD, Carlos Horst Fuldner, antaño intérprete alemán-español en la División Azul, quien había regresado a Madrid para diseñar rutas de huida para los nazis que deseaban eludir las autoridades Aliadas. Todos estos y muchos otros menos relevantes se congregaban en el local por Otto Horcher y su personal y a la sazón disfrutar de una buena comida en compañía de sus congéneres nazis.

Información obtenida del libro de Peter Besas.

Actualizado 19/07/22


Una única vez
Mensualmente
Anual

Realiza una donación

Realiza una donación

Realiza una donación

Elige una cantidad

€1,00
€2,00
€5,00
€1,00
€2,00
€5,00
€1,00
€2,00
€5,00

O introduce una cantidad personalizada


Hola, me llamo Adrián. Soy el creador de Gato por Madrid. Desde julio de 2016 comparto contenido histórico sobre Madrid y me gustaría continuar con ello. El proyecto siempre será gratis, pero lo cierto es que cuesta dinero y tiempo mantener vivo el proyecto, por lo que si te gusta lo que hago y piensas que sirve de utilidad lo que cuento, te animo a que me apoyes realizando una donación, por pequeña que sea, para que este gato pueda seguir contándote historias. Gracias.

Hola, me llamo Adrián. Soy el creador de Gato por Madrid. Desde julio de 2016 comparto contenido histórico sobre Madrid y me gustaría continuar con ello. El proyecto siempre será gratis, pero lo cierto es que cuesta dinero y tiempo mantener vivo el proyecto, por lo que si te gusta lo que hago y piensas que sirve de utilidad lo que cuento, te animo a que me apoyes realizando una donación, por pequeña que sea, para que este gato pueda seguir contándote historias. Gracias.

Hola, me llamo Adrián. Soy el creador de Gato por Madrid. Desde julio de 2016 comparto contenido histórico sobre Madrid y me gustaría continuar con ello. El proyecto siempre será gratis, pero lo cierto es que cuesta dinero y tiempo mantener vivo el proyecto, por lo que si te gusta lo que hago y piensas que sirve de utilidad lo que cuento, te animo a que me apoyes realizando una donación, por pequeña que sea, para que este gato pueda seguir contándote historias. Gracias.

DonaDonaciones mensualesDonaciones anuales

2 comentarios sobre “Resturante Horcher, punto de encuentro de la élite nazi en Madrid

Agrega el tuyo

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Crea un sitio web o blog en WordPress.com

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: