Real Cinema de Madrid: historia y desaparición del mítico cine de Ópera

Durante casi un siglo, el Real Cinema fue uno de los grandes templos del cine en Madrid. Situado en la céntrica Plaza de Isabel II, frente al majestuoso Teatro Real, este edificio formó parte del paisaje sentimental de varias generaciones de madrileños. Su desaparición, consumada en 2020, no solo transformó físicamente la plaza: simbolizó el final de una época en la que ir al cine era un acontecimiento social y cultural de primer orden.

El Real Cinema abrió sus puertas el 15 de mayo de 1920, en plena euforia por el nuevo espectáculo cinematográfico. Fue inaugurado por el rey Alfonso XIII, lo que da idea de la relevancia que se quiso otorgar al proyecto desde el principio. El edificio, diseñado por el arquitecto Teodoro de Anasagasti, combinaba monumentalidad y modernidad: contaba con un millar de butacas, decenas de palcos y, pocos años después, incorporó una terraza destinada a cine de verano. No era solo una sala de proyección; era un espacio elegante, con bar y salones donde el público acudía tanto a ver películas como a dejarse ver.

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Durante la Segunda República pasó a llamarse Cine de la Ópera, reflejando los cambios políticos del momento. La Guerra Civil dejó su huella en el edificio, que sufrió daños a causa de una bomba incendiaria. Sin embargo, como tantos otros espacios culturales de la capital, el cine fue restaurado y reabrió sus puertas en los años cuarenta, dispuesto a seguir formando parte de la vida madrileña.

A lo largo de las décadas, el Real Cinema fue adaptándose a los nuevos tiempos. En los años sesenta se reformó profundamente su interior y se modernizó para acoger formatos espectaculares como el Cinerama, intentando competir con la televisión y mantener viva la experiencia cinematográfica como gran espectáculo colectivo. En los noventa se transformó en multicines, subdividiendo su gran sala en espacios más pequeños, una solución habitual en las grandes salas históricas que trataban de sobrevivir en un mercado cada vez más fragmentado.

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Pero los cambios en los hábitos de consumo cultural terminaron por pasar factura. La competencia de los complejos en centros comerciales y el descenso progresivo de espectadores condujeron al cierre definitivo en 2012. El edificio quedó vacío, silencioso, convertido en una sombra de lo que había sido. Durante años permaneció cerrado, mientras crecía la incertidumbre sobre su futuro.

La polémica estalló cuando se anunció su demolición para levantar en su lugar un hotel de lujo. Colectivos ciudadanos, entre ellos la asociación Madrid Ciudadanía y Patrimonio, defendieron la protección del inmueble por su valor histórico y por haber sido construido antes de 1936. Argumentaban que, pese a las reformas, el edificio formaba parte de la memoria cultural de la ciudad. Sin embargo, las administraciones consideraron que las sucesivas transformaciones habían desvirtuado sus elementos originales y autorizaron la demolición.

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En la primavera y el verano de 2020, mientras Madrid vivía una situación inédita marcada por la pandemia, las máquinas comenzaron a desmontar pieza a pieza el viejo cine. Muchos ciudadanos contemplaron con tristeza cómo desaparecía una de las salas más emblemáticas de la capital. En su lugar se alza hoy el hotel Ocean Drive Madrid, un edificio contemporáneo que mantiene la actividad en la plaza, pero que ya no guarda el eco de los aplausos ni la oscuridad cómplice de las proyecciones.

El Real Cinema fue mucho más que un inmueble. Fue escenario de estrenos, de primeras citas, de tardes familiares y de descubrimientos cinematográficos que marcaron a generaciones enteras. Su historia resume, en cierto modo, la evolución del ocio en el siglo XX: del cine como ceremonia social al consumo individualizado de pantallas múltiples. Con su desaparición no solo se perdió una fachada, sino un fragmento del Madrid que entendía el cine como experiencia compartida, casi ritual, frente a la gran pantalla.


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11 comentarios sobre “Real Cinema de Madrid: historia y desaparición del mítico cine de Ópera

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  1. Estimados señores, quisiera saber si todavía se puede saber algo del órgano de teatro que estaba instalado en la Real Cinema. «¿Quedan foto’s o algo escrito? Yo vivo en Holanda y alli tenemos todavía organos para acompañar el cine mudo de vez en cuando. Me gustaría si Vdes podrian darme alguna información acerca de este asunto,
    atentamente,
    Pieter Kroon

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  2. Estimados señores, leí el articulo sobre el Real Cinema. Lo que yo me pregunto es si existe todavía algo acerca de un organo que sé encontraba alli y que servia para accompañar el cine mudo. Yo toco, junto con unos amigos, un organo que está en Amsterdam en el Tuschinski theater. Si Vdes quieren saber como es un organo de teatro, también nombrado organo de cine, lo pueden encontrar en el net bajo «theaterorgel.nl».
    Me gustaría mucho si Vdes podrían contarme algo acerca de este asunto, con saludos cordiales, Pieter Kroon

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