La Fábrica GAL de Madrid: historia, arquitectura y memoria de un icono industrial

A comienzos del siglo XX, cuando Madrid empezaba a expandirse más allá de su casco histórico y a incorporar una incipiente actividad industrial, la Fábrica GAL se convirtió en uno de los ejemplos más representativos de ese nuevo paisaje productivo y urbano. Su historia es inseparable de la evolución de la perfumería y de la higiene moderna en España, pero también del desarrollo arquitectónico y social de la ciudad.

Anuncios

La empresa Perfumería GAL había nacido a finales del siglo XIX de la mano de Salvador Echeandía Gal y Lesmes Sainz de Vicuña, inicialmente como un pequeño negocio dedicado a la venta de productos de perfumería. El éxito fue rápido, impulsado por una cuidada imagen de marca y por una temprana apuesta por la publicidad, algo poco habitual en la España de la época. La consolidación definitiva llegó con la creación de productos emblemáticos como el jabón Heno de Pravia, lanzado en 1905 e inspirado en el aroma del heno recién cortado de los prados asturianos, que se convertiría en uno de los perfumes más reconocibles del país y en un símbolo de la modernidad cotidiana.

El crecimiento de la empresa hizo necesario abandonar los talleres iniciales y construir una auténtica fábrica. En 1915 se inauguró el gran complejo industrial de GAL en el entorno de Moncloa–Argüelles, entonces una zona periférica en proceso de urbanización. El proyecto fue encargado al arquitecto Amós Salvador Carreras, quien diseñó un edificio singular dentro de la arquitectura industrial madrileña. La fábrica destacaba por su planta irregular, el uso expresivo del ladrillo visto y una estética que combinaba elementos del neomudéjar con influencias modernistas, integrando funcionalidad y cuidado formal en una época en la que la industria comenzaba a reclamar también un lenguaje arquitectónico propio.

Anuncios

La fábrica no era solo un espacio de producción. En su interior se distribuían talleres, laboratorios, oficinas y servicios auxiliares, reflejando una organización avanzada para su tiempo. GAL llegó a ser una de las industrias más importantes de Madrid y un referente en la fabricación de jabones, perfumes y productos de higiene, con una notable proyección internacional. Su presencia contribuyó a dinamizar el barrio y a consolidar Moncloa como una de las áreas industriales más relevantes de la capital durante las primeras décadas del siglo XX.

La Guerra Civil supuso un punto de inflexión. La proximidad de la fábrica al frente de Moncloa provocó graves daños en el edificio, que quedó parcialmente destruido. A pesar de ello, tras la contienda la empresa logró reconstruir las instalaciones y reanudar la actividad, manteniendo durante algunos años el peso industrial que había tenido antes del conflicto. Sin embargo, el modelo urbano de Madrid estaba cambiando. La expansión residencial, el encarecimiento del suelo y la necesidad de instalaciones más amplias y modernas llevaron a GAL a replantearse su ubicación.

Anuncios

En los años sesenta se decidió el traslado definitivo de la producción a Alcalá de Henares, donde se construyó una nueva fábrica adaptada a las necesidades industriales del momento. Poco después, el histórico edificio de Moncloa fue demolido. En su lugar se levantó el conjunto residencial Galaxia, proyectado por Antonio Lamela, que transformó por completo el entorno y borró casi cualquier rastro visible del pasado industrial de la zona. Solo uno de los edificios auxiliares vinculados a la antigua fábrica ha llegado hasta nuestros días, integrado en el tejido urbano como residencia universitaria y convertido en el último testimonio físico de la presencia de GAL en Madrid.

La historia de la Fábrica GAL es, en muchos sentidos, la historia de un Madrid que ya no existe: una ciudad donde industria y vivienda convivían en los bordes del casco urbano, y donde la arquitectura industrial formaba parte del paisaje cotidiano. Aunque el edificio desapareció, su legado permanece en la memoria colectiva, en los estudios sobre patrimonio industrial y, sobre todo, en una marca que sigue viva más de un siglo después. GAL representa una etapa clave de la modernización española, en la que la industria, la arquitectura y la vida urbana avanzaron de la mano, dejando una huella que aún hoy resulta reconocible.


¿Te ha gustado el artículo?

Introduce tu correo electrónico para recibir semanalmente las novedades 😺


¿Quieres un ejemplar de mi libro Mayrit, una medina andalusí?

Escríbeme por WhatsApp al 654185527 o por email a gatopormadrid@gmail.com


Realiza una donación para apoyar el proyecto de Gato por Madrid

Elige una cantidad

€1,00
€2,00
€5,00

O introduce una cantidad personalizada


Hola, me llamo Adrián. Soy el creador de Gato por Madrid. Desde julio de 2016 comparto contenido histórico sobre Madrid y me gustaría continuar con ello. El proyecto siempre será gratis, pero lo cierto es que cuesta dinero y tiempo mantener vivo el proyecto, por lo que si te gusta lo que hago y piensas que sirve de utilidad lo que cuento, te animo a que me apoyes realizando una donación, por pequeña que sea, para que este gato pueda seguir contándote historias.

Dona

5 comentarios sobre “La Fábrica GAL de Madrid: historia, arquitectura y memoria de un icono industrial

Agrega el tuyo

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Crea una web o blog en WordPress.com

Subir ↑