El organillo es uno de los instrumentos más emblemáticos del Madrid castizo. Aunque su origen se encuentra fuera de España, su sonido terminó convirtiéndose en la banda sonora de las verbenas, los chotis y las fiestas populares de la capital. Desde finales del siglo XIX, el organillo acompañó la vida cotidiana de calles y plazas, dejando una huella imborrable en la identidad cultural madrileña.