La Iglesia de la Santa Cruz de Madrid, uno de los templos más emblemáticos de la ciudad, ha sido testigo de siglos de historia, desde su origen medieval hasta su reconstrucción a finales del siglo XIX. Aunque el edificio original desapareció, su legado arquitectónico, religioso y social sigue vivo en la capital, dejando huella en plazas, calles y la vida espiritual de los madrileños.