Durante más de medio siglo, el Colegio de las Damas Catequistas formó parte del paisaje urbano y educativo del barrio de Chamberí, en Madrid. Proyectado a comienzos del siglo XX por el arquitecto Jesús Carrasco-Muñoz Encina, este conjunto religioso y docente destacó por su arquitectura ecléctica y su intensa labor formativa. Hoy desaparecido, el edificio es un ejemplo significativo del patrimonio madrileño perdido, víctima de las transformaciones urbanísticas de la segunda mitad del siglo XX.