La noche del 24 de diciembre de 1734, un devastador incendio arrasó el Alcázar de los Austrias de Madrid, residencia de los reyes de España durante siglos. El fuego destruyó uno de los palacios más importantes de Europa y provocó la pérdida irreparable de obras de arte, documentos históricos y tesoros de incalculable valor. Este suceso marcó el final de una era y dio origen al actual Palacio Real de Madrid.
El Palacio de los Duques de Híjar: historia aristocrática y diplomacia en la Castellana
El Palacio de los Duques de Híjar, situado en el Paseo de la Castellana de Madrid, es uno de los palacetes históricos menos conocidos de la capital y uno de los mejores ejemplos de la arquitectura aristocrática de comienzos del siglo XX. Construido como residencia nobiliaria y convertido hoy en sede diplomática, este edificio resume la transformación urbana de la Castellana y conserva la memoria de una época en la que la nobleza marcaba el paisaje madrileño.
El Palacio de Xifré, la Alhambra perdida de Madrid
Durante casi un siglo, el Palacio de Xifré fue uno de los edificios más singulares de Madrid. Levantado en pleno Paseo del Prado en el siglo XIX, este palacio de estilo neoárabe llegó a albergar una reproducción a tamaño real del Patio de los Leones de la Alhambra. Derribado en 1949, el Palacio de Xifré se ha convertido en uno de los grandes símbolos del patrimonio madrileño desaparecido y en una de las arquitecturas más fascinantes que la ciudad perdió para siempre.