La Pagoda de Fisac fue uno de los edificios más singulares del Madrid del siglo XX y, al mismo tiempo, uno de los más incomprendidos. Construida en los años sesenta como sede de los Laboratorios JORBA, esta torre diseñada por el arquitecto Miguel Fisac se convirtió en un icono de la arquitectura moderna española gracias a su estructura girada y su audaz uso del hormigón. Situada junto a la antigua carretera de Barcelona, su silueta marcó durante décadas la entrada a la capital. Demolida en 1999, la Pagoda permanece hoy como un símbolo de la fragilidad del patrimonio arquitectónico contemporáneo de Madrid.